31.- CANCIONES, ORACIONES Y TEMAS A MARÍA
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CANCIONES, ORACIONES Y TEMAS A MARÍA


Espero me envíes Canciones, Oraciones y Temas del lugar
que vives o compuestas por ti, dedicadas a la Virgen María.
Cariñosamente.

Victoria Jodral



ÍNDICE DE CANCIONES

ES TU PUEBLO VIRGEN PURA.
DULCE MUCHACHA HUMILDE DE PALESTINA.
MARÍA DE MI NIÑEZ.
REINA DE MI VOCACIÓN.
HOY HE VUELTO MADRE.
JUNTO A TI MARÍA.
REINA DE COLOMBIA.
EL TRECE DE MAYO.
ES MARÍA LA BLANCA PALOMA.
AVE MARÍA DE LOURDES.
SÁVAME, VIRGEN MARÍA.
OH MARÍA, MADRE MÍA.
SANTA MARÍA DEL CAMINO.
MADRE MÍA.
MARÍA ES ESA MUJER.
SANTA MARÍA DEL AMÉN.
CANTO DE MARÍA.
AUXILIADORA, OH VIRGEN BELLA.
MARÍA DE NAZARET.
MADRE DE LOS POBRES.
MARÍA TÚ QUE VELAS.
RUEGA POR NOS.
TIENEN TUS OJOS, MADRE.
VENID Y VAMOS TODOS.
SAETAS A MARÍA.
SALVE REGINA. (Latín)
SALVE MADRE.
ALELUYAS A MARÍA.
AVE MARÍA, AVE MARÍA.
MADRE DE LOS JÓVENES.
EL ÁNGEL VINO DE LOS CIELOS.
MARÍA TESTIGO.
A NUESTRA SEÑORA DE LAS AMÉRICAS.



GRACIAS MADRE.

Madre, madrecita querida
Tu me has dado amor y paz
tambien salud que te he pedido
y es por eso que te canto hoy.

MADRE, MADRECITA MARIA
TU ERES LA DUEÑA DE MI AMOR
LAS GRACIAS SON POCAS PARA DARTE
POR LO QUE MI VIDA TE DOY.(bis)

(Música de la canción. Tu has venido a la orilla.)
Autora:Vilma Weisz.
Santo Domingo. (R.Dominicana)



ES TU PUEBLO VIRGEN PURA.

Es tu pueblo Virgen Pura
y te da su amor y fe
dale tu paz y ventura
en tu edén de Caacupé. (Bis)

Todo el pueblo paraguayo
que juró su libertad
a la luz del sol de mayo
hoy aclaman tu beldad. (bis)

Virgen pura tan querida,
bella flor de Caacupé
danos fuerza, danos vida,
más virtudes y más fe. (Bis)



DULCE MUCHACHA HUMILDE DE PALESTINA.

A vos para ser su madre Dios te Eligió
Y cuando desde el cielo te mandó un ángel.
Para pedir tu consentimiento
vos le dijiste tu esclava soy (bis)
Por eso voy a darte mi corazón.

Y CANTANDO REPETIRÉ TU NOMBRE
MARÍA DE NAZARET (BIS)

En un taller humilde de carpintero
Dios aprendió el oficio del buen José
Ibas yendo y viniendo en la cocina
Guardabas cosas dentro del alma
que te sirviera para después (bis)
Por eso voy a darte mi corazón.
ESTRIBILLO.
Ahora que estás en cuerpo y alma en el cielo.
Sabemos que nos cuidas junto a Jesús
Y que vas caminando con el que sufre,
con el que llora, con el que sueña,
con la justicia y con el amor.(bis)
Por eso voy a darte mi corazón.
ESTRIBILLO.



MARÍA DE MI NIÑEZ.

Cuando era pequeño, muy pequeño
recuerdo que un día, junto a mi cama
juntaba las manos, y de prisa rezaba
más rezaba como quien amaba
las avemaría yo rezaba y a veces
cansado, me quedaba dormido
mas dormía como quien amaba.

AVE MARÍA DE MI SEÑOR
EL TIEMPO PASA NO VUELVE ATRÁS
SIENTO NOSTALGIAS DE AQUELLOS DÍAS
CUANDO DORMÍA PENSANDO EN TÍ.
AVE MARÍA MADRE DE DIOS (BIS)

Después fuí creciendo, fui creciendo
y eché en el olvido mis oraciones
llegaba a mi casa disgustado y cansado
y de hablarte nunca me acordaba
anduve dudando hoy recuerdo
de cosas divinas que me enseñabas
y en mi estaba muerto aquel niño inocente
mis caminos de ti se alejaban.



REINA DE MI VOCACIÓN.

Quiero expresarle a Dios, María
mi gratitud por descubrir mi vocación
y te lo debo a ti, María
Reina de mi vocación.

En el altar de Dios, María
elevaré humildemente mi oración
y agradecerte Madre mía
Reina de mi vocación.

María, tu fe sin límites María
sembró en tu entraña la semilla
la luz divina del amor.
María, tu fe, tu amor, toda tu
vida es nuestra luz de todo el día
nuestro camino hacia el Señor.

Bendita tu eres, María
en ti creció la luz que al mundo iluminó
por tu humildad fuiste elegida
Madre de Dios, Madre de amor.

Imploraré siempre, María
a que también llegue esta Santa vocación
a tantos jóvenes María,
que como Tu aman a Dios.



HOY HE VUELTO MADRE.

Cuantas veces siendo niño te recé, con mis
besos te decía que te amaba, poco a poco
con el tiempo olvidándome de Ti, por
caminos que se alejan me perdí,
por caminos que se alejan me perdí.

HOY HE VUELTO MADRE A RECORDAR
CUANTAS COSAS DIJE ANTE TU ALTAR
Y AL REZARTE PUEDO COMPRENDER, QUE
UNA MADRE NO SE CANSA DE ESPERAR. (BIS)

Al regreso me encendías una luz, sonriendo
desde lejos me esperabas, en la mesa la
comida aún caliente y el mantel y en tu
abrazo mi alegría de volver. (bis)

ESTRIBILLO.

Aunque el hijo se alejara del hogar, una madre
siempre espera su regreso, el regalo más hermoso
que a sus hijos da el Señor, es la madre
y el milagro de su amor. (bis).

ESTRIBILLO



JUNTO A TI MARÍA

Junto a ti María, como un niño
quiero estar, tómame en tus brazos
guiame en mi caminar.
Quiero que me eduques, que me
enseñes a rezar hazme transparente,
lléname de paz.

MADRE, MADRE, MADRE, MADRE.(BIS)

Gracias, Madre mía, por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes, tan sencillos como Tú.
Gracias, Madre mía, por abrir tu corazón
porque nos congregas y nos das tu amor.



REINA DE COLOMBIA

Reina de Colombia
por siempre serás
es prenda tu nombre
de júbilo y paz.

La nación entera
con culto filial
tus glorias pregona
tu imagen venera
y en tu honor entona
un himno triunfal.

Reina de Colombia...



EL TRECE DE MAYO

El trece de mayo, la Virgen María
bajó de los cielos a Cova de Iría
Ave, ave, ave, María(bis)

A tres pastorcitos, la Madre de Dios
descubre el misterio de su corazón
Ave, ave, ave, María(bis)

Haced penitencia, haced oración
por los pecadores, implorad perdón.
Ave, ave, ave, María(bis)

El Santo Rosario, constantes rezad
y la paz del mundo el Señor dará.
Ave, ave, ave, María(bis)



ES MARÍA LA BLANCA PALOMA

Es María la Blanca Paloma (2)
que ha venido de América (3)
a traer la paz.

Es por eso que los colombianos (2)
la llamamos Madre (3)
Madre de bondad.

Pastorcillos humildes de Fátima(2)
la vieron muy triste (3)
por tanta maldad.

Les mandaste rezar el rosario (2)
por los pecadores (3)
para hallar la paz.



AVE MARÍA DE LOURDES

Del cielo ha bajado
la Madre de Dios;
cantemos el Ave
a su Concepción.
Ave, ave, ave, María(bis)

En Lourdes de Francia
su trono fijó
la Reina del Cielo,
la Madre de Dios.
Ave, ave, ave, María(bis)

Son siempre los niños
imán de su amor;
y allí a Bernardita
su gloria mostró.
Ave, ave, ave, María(bis)



SÁVAME, VIRGEN MARÍA

Sálvame Virgen María
sálvame, te imploro con fe;
mi corazón en Ti confía,
Virgen María, sálvame.

Mil enemigos, Virgen pía,
de Ti me quieren apartar;
a Ti se acoge el alma mía,
que sólo Tú puedes salvar.

Sálvame Virgen María
sálvame, te imploro con fe;
mi corazón en Ti confía,
Virgen María, sálvame.

Acuérdate que vine un día
al santo altar lleno de amor.
Y te escogí por Madre mía
Oh Madre de mi Salvador.



OH MARÍA, MADRE MÍA

Oh María, Madre mía,
Oh consuelo del mortal,
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

Con el ángel de María
sus grandezas predicad,
transportados de alegría
sus finezas celebrad.

Oh María, Madre mía,
Oh consuelo del mortal,
amparadme y guiadme
a la patria celestial.



SANTA MARÍA DEL CAMINO

Mientras recorres la vida
tú nunca solo estás,
contigo por el camino
Santa María va.

Ven con nosotros al caminar
Santa María ven.

Y aunque te digan algunos
que nada puedes cambiar
lucha por un mundo nuevo
lucha por la verdad.

Ven con nosotros al caminar
Santa María ven.

Si por el mundo los hombres
sin conocerse van
no niegues nunca tu mano
al que contigo está.

Ven con nosotros al caminar
Santa María ven.



MADRE MÍA

Madre mía que estás en los cielos
envía consuelo a mi corazón.
Cuando triste llorando te llama
tu mano derrame feliz bendición.

Luna bella de eternos fulgores,
manojo de flores, de aroma inmortal.
Embálsame mi pecho tu ambiente,
y alumbre mi mente tu luz celestial.



MARÍA ES ESA MUJER

Quién será la mujer,
que a tantos inspiró,
poemas del Dios de amor.
Le rinden honor, la música y la luz,
el mármol, la palabra y el color.

Quién será la mujer,
que el rey, el labrador,
invocan en su dolor,
el sabio, el ignorante,
el pobre y el señor,
el santo al igual que el pecador.



SANTA MARÍA DEL AMÉN

Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.

Cuando la noche se acerca
y se oscurece la fe.

Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.

Cuando el dolor nos oprime
y la ilusión ya no brilla.

Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.

Cuando aparece la luz
y nos sentimos felices.

Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.

Cuando nos llegue la muerte
y Tú nos lleves al cielo.

Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.



CANTO DE MARÍA

Yo canto al Señor, porque es grande
me alegro en el Dios que me salva,
feliz me dirán las naciones,
en Mí descandó su mirada.

Unidos a todos los pueblos
cantemos a Dios que nos salva.

El hizo en Mí obras grandes,
su amor es más fuerte que el tiempo,
triunfó sobre el mal de este mundo,
derriba a los hombres soberbios.

Unidos a todos los pueblos
cantemos a Dios que nos salva.



AUXILIADORA, OH VIRGEN BELLA

Auxiliadora, Oh Virgen Bella,
de nuestra vida, sé Tú la estrella,
y en las borrascas, la dulce calma,
de quien te invoca con fe en el alma.

Tus hijos somos, sé nuestra guía,
Auxiliadora, madre querida (bis)

Tú que en el cielo reinas,hermosa,
míranos, dulce Madre, amorosa;
y por tu amable, divino Hijo,
ah! no nos prives de tu cariño.

Tú nos amparas, Oh Virgen pía
Auxiliadora, Madre querida. (bis)



MARÍA DE NAZARET

María de Nazaret, María me cautivó,
hizo más fuerte mi fe, y por hijo me adoptó.

A veces cuando me pongo a rezar,
en mis pensamientos vuelvo a soñar,
y con sentimiento empiezo a cantar.
María de Nazaret.

La Virgen a quien Dios Padre eligió
por Madre del Hijo Santo de Dios
María que nos conduce el amor,
María de mi Señor.

la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la.

Mujer que trajiste el don de la paz,
de todos los hombres Madre serás,
en nuestros caminos siempre estarás
llevándonos hasta Dios.

María que vió a Jesús caminar
María que le ha enseñado a hablar,
María la que sabía escuchar,
María de Nazaret.

la, la, la, la, la, la...



MADRE DE LOS POBRES

Madre de los pobres,
los humildes y sencillos,
de los tristes y los niños
que confían siempre en Dios.
Tú la más pobre,
porque nada ambicionaste
Tú perseguida, vas huyendo de Belén;
Tú que en un pesebre,
ofreciste al Rey del Cielo;
toda tu riqueza
fue tenerlo sólo a Él.

Tú que en sus manos sin temor
te abandonaste.
Tú que aceptaste ser la Esclava del Señor
vas entonando un poema de alegría
"Canta Alma mía
porque Dios me engrandeció."

Tú me has vivido el dolor y la pobreza
Tú que has sufrido en la noche sin hogar;
Tú que eres madre de los pobres y olvidados,
eres el consuelo del que reza en su llorar.



MARÍA TÚ QUE VELAS

María, Tú que velas junto a mí
y ves el fuego de mi inquietud
María, Madre, enséñame a vivir
con ritmo alegre de juventud (2)

Ven, Señora a nuestra soledad,
ven a nuestro corazón;
a tantas esperanzas que se han muerto,
a nuestro caminar sin ilusión.

Ven y danos la alegría,
que nace de la fe y el amor,
el gozo de las almas que confían,
en medio del esfuerzo y del dolor.

Ven y danos tu esperanza,
para sonreír en la aflicción.
La mano que del suelo nos levante
la gracia de la paz en el perdón.

Ven y danos confianza,
sonrisa que en tu pena floreció;
sabiendo que en la duda y lss tormentas,
jamás nos abandona nuestro Dios.



RUEGA POR NOS

Ruega por nos, Madre de Dios
y Madre nuestra, María,
y en la mansión de salvación
te miraremos un día (bis)

Triste de mí, lejos de Tí;
¿Dónde hallaré yo consuelo?
¡Oh!, ¿Cuándo pues, cuándo a tus pies
he de postrarme en el cielo?

Ruega por nos, Madre de Dios...

¿Quién me dará, me prestará
alas, ¡Oh Virgen hermosa!
para volar, para llegar
a tu mansión gloriosa?

Ruega por nos, Madre de Dios...



TIENEN TUS OJOS, MADRE

Tienen tus ojos, Madre, tanta bondad
que al mirarlos me inundo de gozo,
me inundo de paz.

Que tus ojos tan bellos, María,
son fuente de vida, de paz y de amor ¡Ah!
Mirarlos yo pueda en mí extrema agonía
y llegarme por ellos a Dios.

Cuando mis ojos cierre, Madre, el dolor,
de mi lado no apartes tu manto
bendito de amor.

Que ocultándome ¡ Oh Madre! ese manto
será mi mortaja más bella al morir.¡Ah!
Cubierta con ella no temo la muerte,
mas espero en el cielo vivir.



VENID Y VAMOS TODOS

Venid y vamos todos
con flores a porfía,
con flores a María
que Madre nuestra es.

De nuevo aquí nos tienes
purísima doncella,
más que la luna bella,
postrados a tus pies.

Venid y vamos todos...

Venimos a ofrecerte
las flores de este suelo
con cuánto amor y anhelo,
Señora, Tú lo ves.

Venid y vamos todos...

También te presentamos,
como más gratos dones,
rendidos corazones
que Tú ya los posees.

Venid y vamos todos...



SAETAS A MARÍA

Dejad pasar a la Virgen
al Redentor abrazad
rendid los picos al suelo
hacedlo por caridad.

=======================

Por la cuesta del calvario
va el Señor muy fatigado
que para llegar vivo
un Cirineo le ha ayudado.

=======================

Estrellas en dos en dos
Estrellas en dos en dos
Luceros en cuatro en cuatro
le van alumbrando a la Virgen
la noche de Viernes Santo.

========================

Donde vas Virgen querida
Donde vas Virgen querida
a deshoras de la noche
si vas en busca de tu hijo
ya lo entierran esta noche.

=======================

Donde vas tú, madre mía,
y madre de nuestro Dios
yo te pido con fervor
que acabes con esta guerra
y también con los rencores
que nuestros pechos encierran.



SALVE REGINA. (Latín)

Salve, Regina, mater misericórdiae; vita dulcédo et spes nostra,
salve. Ad te clamámus éxules filii Hevae. Ad te suspirámus geméntes
et flentes in hac lacrimárum valle. Eia ergo, advocáta nostra, illos
tuos misericórdes óculos ad nos convérte, Et Jesum, benedíctum
fructum ventris tui, nobis post hoc exsílium osténde. O clemens,
o pia, o dulcis Virgo María.

Ora pro nobis. Sancta Dei Génitrix.
Ut digni efficiamur promissiónibus Christi.

OREMUS:

Omnipotens sempitérne Deus, qui gloriósae Vírginis Matris Maríae
corpus et ánimam, ut dignum Fílii tui habitáculum éffici mererétur,
Spíritu Sancto cooperánte, praeparásti; da, ut cuius commemoratióne
laetámur; eius pia intercessióne, ab instántibus malis et a morte
perpétua liberémur. Per eúmdem Christum Dóminum nostrum. Amén.

Divinum auxilium maneat semper nobiscum.
Amén.



SALVE MADRE

Salve Madre, en la tierra de mis amores
Te saludan los cantos que alza el amor.
Reina de nuestras almas, flor de las flores,
Muestra aquí de tus glorias los resplandores
Que en el cielo tan solo te aman mejor.
Virgen Santa, Virgen pura, vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía, Madre de Dios,
Madre mía, mientras mi vida alentare,
todo mi amor para ti, más si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía, aunque mi amor te olvidare,
Tú no te olvides de mi.

(Enviada por María Torres Puentes - El Carpio- Córdoba - España)



ALELUYAS A MARÍA

ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.

El Señor te inundó de su amor y quiso que fueras su madre.
¡ ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.!

Las maravillas de Dios, se hicieron presentes en Tí.
¡ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.!

Porque Tú aceptaste con amor las iniciativas de Dios.
¡ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.!

Con tu sí, tu acogiste a toda la humanidad.
¡ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.!

Porque Tú aceptaste con amor las iniciativas de Dios.
¡ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.!



AVE MARÍA, AVE MARÍA.

Virgen María, Virgen y Madre,
tú nos has dado al Salvador.

Virgen María, madre de Dios,
somos tus hijos, protégenos.

Virgen María, tú eres bendita,
todos los pueblos te cantarán.

Virgen María, llena de gracia,
tú eres el templo de nuestro Dios.



MADRE DE LOS JÓVENES.

Madre, óyeme, mi plegaria es un grito en la noche.
Madre, mírame, en la noche de mi juventud.
Madre, sálvame, mil peligros acechan mi vida.
Madre, lléname, de esperanza, de amor y de fe.
Madre, guíame, en la sombra no encuentro el camino.
Madre, llévame, que a tu lado feliz cantaré.

LA. LA. LA...

Madre, una flor, una flor con espinas es bella.
Madre, un amor, un amor que ha empezado a nacer.
Madre, sonreir, sonreir aunque llore en el alma.
Madre, construir, caminar aunque vuelva a caer.
Madre, sólo soy, el anhelo y la carne que lucha.
Madre, tuyo soy, en tus manos me vengo a poner.

LA. LA. LA...



EL ÁNGEL VINO DE LOS CIELOS.

El ángel vino de los cielos
y a María le anunció
el gran misterio de Dios hombre
que a los cielos admiró.

VIRGEN MADRE, SEÑORA NUESTRA
RECORDANDO LA ENCARNACIÓN,
TE CANTAMOS TUS HIJOS TODOS
COMO ESTRELLA DE SALVACIÓN.

Yo soy la esclava del Señor mi Dios,
la Virgen dijo, al contestar,
se haga en mí según has dicho,
se cumpla en mí tu voluntad.

Y el Verbo para redimirnos
tomó su carne virginal
vivió hecho hombre entre nosotros
librándonos de eterno mal.



MARÍA TESTIGO

DICHOSO QUIEN EN SU VIDA VIVE
COMO VIVIÓ MARÍA (bis)
SIEMPRE AMANDO A LOS DEMÁS,
SIEMPRE SIRVIENDO A LOS DEMÁS. (bis)

Con tu entrega permitiste que nos
acompañe Dios
y creciendo Él a tu lado
compartía nuestra vida.

En tu canto de alabanza retrataste a
nuestro mundo,
donde siempre los pequeños
del Señor son preferidos.

Que sigamos la Palabra de Dios Padre
que nos ama,
por María todos sepan
que su amor a todos llegan.



A NUESTRA SEÑORA DE LAS AMÉRICAS.

Madre de los pobres, de los peregrinos
te pedimos por América Latina,
tierra que visitas con pies descalzos
apretando fuerte un niño en tus brazos.

AMÉRICA DESPIERTA SOBRE SUS CERROS
DESPUNTA LA LUZ DE UNA MAÑANA NUEVA.
DÍA DE LA SALVACIÓN QUE YA SE ACERCA,
SOBRE LOS PUEBLOS QUE ESTÁN EN TINIEBLAS
HA BRILLADO UNA GRAN LUZ.

Luz de un niño frágil que nos hace fuertes.
Luz de un niño pobre que nos hace ricos.
Luz de un niño esclavo que nos hace libres,
esa luz un día nos distes en Belén.

Madre de los pobres, hay mucha miseria
porque falta siempre el pan en muchas casas.
El Pan de la verdad falta en muchas mentes,
el Pan del amor que falta en muchos hombres.











ORACIONES Y TEMAS A MARÍA





MADRE MÍA.

Unida a tus oraciones, yo te ofrezco
Madre mía; esta obra que comienzo y
todas las de mi vida, presentadas a
tu Hijo, ponlas en tu corazón y haz
que allí se purifique
de cualquier imperfección.

(Enviada por Conchita Jimenez - Córdoba - España)



ORACIÓN AL SÍ DE MARÍA.

Me postro reverente ante Ti María por tu humilde silencio, por tu respuesta
fiel y progresiva a la palabra, por tu sí incondicional a la voluntad del Padre,
porque eres sagrario vivo de la misma Trinidad, por ser la Madre elegida para
colaborar en la obra creadora de la humanidad al lado de tu adorado Hijo Jesús.

Acojo en tu regazo maternal a toda la humanidad que Cristo redimió. Amén.

(Enviada por Hermana Luzmila de Colombia)



PRESENTACIÓN DE MARÍA.

Nuestra Señora de la transparencia.
En Ti y a través de Ti, Dios nos habla.
Danos un corazón sencillo,
llénanos de alegría.

Virgen del Sí y del Magnificat
vuelve nuestros corazones,
transparentes como el tuyo.

Nuestra Señora de la humildad.
Escondida en la multitud,
envuelta en el misterio.
Ayúdanos a llevar la Buena Noticia al mundo
y a sumergirnos en el misterio de Cristo.

Para comunicar algo de Él a nuestros hermanos. Amén.

(Enviada por Pilar Jaén Rodriguez - Córdoba - España)



MARÍA, ALEGRÍA DE DIOS.

"EL SEÑOR SE COMPLACE EN EL POBRE" (Sal 10) y el pobre
"SE ALEGRA EN DIOS SU SALVADOR" (Lc 1)
porque se siente salvado.
Es el caso de María Nazaret, que se dejó tomar por el Señor,
se apegó a Yavhé, se llenó de su Espíritu alegre y fecundador,
YAVHÉ LA HIZO PROSPERAR EN EL FRUTO DE SUS ENTRAÑAS
y ella lo alumbra para todas las generaciones.
Dios es alegría en quien siente la necesidad de conocer
sus hazañas, vivirlas, cantarlas y entrar en su gozo y su paz.

Me impresiona la alegría del Señor cuando lo contemplo en las
maravillas que me rodean, en el cariño de su corazón derramado
en nosotros y, me siento invitada a mirarla todo con los ojos
de Jesús, siempre nuevos y evangélicos.

Me seduce el Dios alegre que "GOZA CON SUS OBRAS" (Sal 103),
sobre todo en el ser humano creado a su imagen. Se alegra con
nosotros y en nosotros cuando nos ve ocupados en amarnos:
"VED QUE DULZURA, QUE DELICIA CONVIVIR LOS HERMANOS UNIDOS" (Sal 132).
A todos nos llama a ser su alegría y María, como protagonista,
nos introduce en la fiesta.

Para disfrutar el gozo de Dios sólo hace falta un espíritu positivo
y abierto a Aquel que no puede dejar de mirarnos, sostenernos y
comunicarnos su propio ser. Alegría sencilla y luminosa, serenidad
que lo envuelve todo, transparencia que me permite ver lo que
existe más allá del dolor, del fracaso y de las contrariedades
que van surgiendo en mi caminar hacia el encuentro con Dios,
conmigo misma y con los hermanos.

Me agrada recordar con María alguna situación de mi pasado que me
colocó al borde del abismo, el vértigo hizo brotar en mi corazón
unas alas como de águilas para poder volar con libertad por el
MISTERIO. La libertad de los hijos de Dios que no necesita entender
sus insondables designios, ni sus caminos inescrutables, ni sus
pensamientos más altos que los nuestros; sino vivir con sencillez
y gratitud la realidad que se me regala.

Dios es alegría, lo sé porque observo mucho a la Mujer humilde que
cautivó su corazón cuando se rasgó toda entera para acoger la misión
que se le confiaba, y quedó completamente abierta ante la VIDA,
ante ella misma y ante la historia.

A María le tocó vivir un momento histórico crucial,
"LO ANTIGUO HA PASADO, LO NUEVO HA COMENZADO."
Aparece el Libertador. Cristo es el cumplimiento
de las promesas. La Nueva Alianza, superior a la Antigua
está en marcha, limpia los pecados, Dios habita entre nosotros
y camina a nuestro lado, es nuestro Padre, cambia nuestro
corazón y nos infunde su Espíritu.
"NOS HA HECHO SANTUARIO DEL DIOS VIVO" (2 Cor 6, 16).

Las alegrías sanas de la vida nos vienen de Dios
y se hallan en la fidelidad a Jesucristo.
La Madre de Jesús, desde su fidelidad supo situarse adecuadamente
en ese contexto y se convirtió en generadora de vida nueva y alegría.

Doy gracias a Dios porque me concede un ánimo alegre y un corazón
que sueña la vida, y mientras vivo con realismo recibo la fe, esperanza,
amor y el dolor que purifica, renueva y me facilita el tomarme en serio
la ENCARNACIÓN y entrar en lo profundo de la vida.

Contemplo esta realidad y veo cómo Jesús va creciendo
en la Iglesia, en cada persona, en la creación que
"GIME CON DOLORES DE PARTO" y en mi corazón, siempre
entre sufrimientos profundos y grandes alegrías
"HASTA QUE CRISTO TOME FORMA EN NOSOTROS".

Siguiendo la trayectoria de la joven de Nazaret aprendo a
buscar a Dios dentro de mí. Él es la luz que ilumina mi vivir,
la plenitud hacía la que me llama su voz, es Él mismo moviendo
en todo mi ser la danza de la vida con toda su realidad.

Los cristianos podemos beneficiarnos de tantos motivos de alegría.
Muy importante para mí es la presencia del Dios vivo, ese Alguien
que me llama hacia dentro, me habla al corazón, también calla y
escucha mi respiración y mis anhelos.

El Señor me ha dado hermanos a los que amo, por los que me desvivo
y con los que camino; esto es un gran motivo de alegría. Hermanos
en los que me apoyo, confío y comulgo, aunque no nos conozcamos,
pero todos podemos encontrarnos en el Dios que nos ama tal como
somos y ve en nosotros a su propio Hijo.

La esperanza en la Resurrección, la Pascua del Señor que se
actualiza en nuestro morir y vivir cotidianos, creo que todo
esto es la alegría de Dios encarnada en nosotros.

El sentirme viva cada mañana al despertar me lanza
a celebrar la vida con solemnidad y alegría.

Si desean relacionarse conmigo, pueden hacerlo a:
Sor María de Gracia
Monja Jerónima de clausura
Monasterio Santa Marta
Córdoba (España)
mariagraciamartin@telefonica.net
Teléfono: 34 – 957 474689



MARÍA, AROMA DEL DIOS VIVO.

“He arraigado en un pueblo glorioso, crecí como cedro del Líbano, perfume
como cinamomo y espliego y dí aroma como mirra exquisita, como incienso y
ámbar y bálsamo, como perfume de incienso en el santuario.” (Eclo 24, 12)

Todo comenzó con el anuncio del ángel: “¡Alégrate, María, has hallado
gracia ante Dios! Hágase en mí según tu palabra.” (Lc 1,26)

En medio del asombro abrió María sus entrañas y quedó invadida de la esencia
del Dios vivo. Inmediatamente salió hacia las montañas de Judá derramando la
fragancia que llena los siglos. Por eso me gusta ejercitar el olfato interior,
porque la historia, el universo y los hermanos me huelen a Jesucristo…
¡MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN!

Me asomo a María para contaros y cantaros lo que a través de ella descubro. Su vida
fue un derramamiento de Dios que percibimos los que corremos tras el olor de sus
perfumes, bálsamo renovador que da transparencia a la persona en su totalidad.

Transparencia no significa exteriorisarse, no es necesario, porque la fragancia que
exhalan los que caminan como hijos de la luz da la noticia del Dios que los posee.

Doy gracias al Creador por el sentido del olfato, porque en cualquier situación que
halle puedo encontrarme conmigo misma, y desde dentro captar la dirección de la
voluntad del Abba y distinguir su aroma del olor de los ídolos. El primero aunque
a veces desconcierta, libera y pacifica, el segundo esclaviza siempre.

CUANDO EL DOLOR SE ACERCA.

Cuando alguna dificultad asoma por el horizonte de mi vida intuyo la presencia del
Señor que se acerca a visitar mi campo interior para preparar la tierra, enriquecerla
sin medida, abrir surcos, igualar terrones, esponjarlos con su lluvia de gracia y
bendecidlos. “Yo te colmaré de bendiciones.”(Génesis 26,17)

“Sé tú una bendición.” (Génesis 12,2)

Después el sembrador abre su mano llena de mis aspiraciones y de
los valores del evangelio, semillas nuevas que esparce en la besana.

Cuando el dolor se acerca y casi no puedo respirar, me detengo,
alzo la cabeza, aspiro, pienso, miro dentro de mí…

A veces me quejo, porque no hay duda la semilla se está pudriendo en el surco
y esto duele mucho. “ Pero Jesucristo, que me sondea y me conoce.” (Salmo 138),
respira en mí y espera las flores nuevas de una primavera nueva que perfume una
brisa para estrenar. Es un dolor terapéutico que cura todas las dolencias de
quien se deja curar.

El dolor, la alegría y el amor forman parte de la Pascua, es una realidad que me
introduce en la fiesta, danzando mi corazón con el gozo de sentirme resucitada.

LA SEMILLA CRECE.

Entre sementera y primavera, absorbida por sus aromas, por encima de mis inquietudes
y razones, camino hacia el Reino, que comienza ya aquí, donde se cosechan los frutos
del Espíritu: Amor, alegría, paz, etc…

Pensando en María, descubro mi capacidad de desarrollo después de que la semilla ha
estado en el surco. Crezco en busca de la luz, percibo el aroma del Altísimo y ella
me salmodia los anhelos de Dios desde la Sagrada Escritura.

“ Escuchadme hijos y creceréis como rosal plantado junto a la corriente;
perfumad como incienso, difundid fragancia.” (Si 39,13).

Esto se realiza viviendo en clave de SÍ. María desea de nosotros
un SÍ creativo que se consigue sabiéndonos fruto de su vientre.

Me dedico a observar a la Madre de Jesús, porque se encuentra dentro de la historia.
Ella va al frente de cada generación ocupando el lugar que le corresponde.

Cuando nosotros la engrandecemos a nuestra manera, ella nos canta el Magnificat:
El Señor ha mirado la humillación de su sierva… Enaltece a los humildes, a su
estilo, tan diferente del nuestro.

María nunca se aparta de la ruta viviente.

Jesucristo, nos contempla con cariño, nos muestra la entrañable misericordia de
nuestro Dios, describe su brazo en la nueva generación, habla del Señor al pueblo
que ha de nacer, y nos regala sus aromas:
“Mejores son que el vino tus amores, mejores al olfato tus perfumes,
ungüento derramado en su nombre.”(Ct 1,3)

Atraída por la personalidad de María, y a su luz, puedo diferenciar los
caminos de Dios de mis vericuetos. Ella me invita a discernir y a optar
por la Verdad con valor humilde, porque no siempre es cómodo. Con ella
aprendo a vivir a Dios de una forma sana y espléndida, sin miedos ni
escrúpulos, filialmente confiada, “como un niño en brazos de su madre.” (Salmo 130)

La autoridad de María me huele a mirra exquisita después de que me desnuda
de ideas e imágenes y aviva en mí la fe, esperanza y el amor.

LA AROMATIZADORA DEL UNIVERSO.

Me encanta María, la aromatizadora del universo, la intérprete de
los deseos de Dios, cantora de sus obras.

Con muy pocas palabras, pero con toda la vida, nos canta las hazañas
más bellas del Señor de los Ejércitos: la historia de la salvación.

Dichosos los que huelen desde dentro, porque ellos
poseen un olfato nuevo para perfumes nuevos.

Dichosos los que exhalan aromas nuevos porque ellos son hijos del Padre.

Dichosos los que se sienten vivos, porque ellos son bálsamo de esperanza viva.

Dichosos los que se saben percibidos por Dios, porque su vivir es
como el aroma de un campo que ha bendecido Yavhé. (Génesis 27,27)

Mi respiración bíblica, pasada por el corazón de María, quiere llegar
a vosotros para que juntos aspiremos el aroma del Dios vivo.

Si desean relacionarse conmigo, pueden hacerlo a:
Sor María de Gracia
Monja Jerónima de clausura
Monasterio Santa Marta
Córdoba (España)
mariagraciamartin@telefonica.net
Teléfono: 34 – 957 474689



MARÍA, JUVENTUD DE LOS MAYORES.

“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador”,
porque nos ha regalado a María, la Madre de Jesús, la que también a nosotros nos
engendra y constantemente renueva nuestra juventud.

Con estas palabras comienza su testimonio gozoso una religiosa
contemplativa, que regala a los lectores del mundo, algo de lo
que ella vive, en un estilo directo y no exento de un fino humor.

Desde mi experiencia sencilla y convencida de que la vida que no se comparte
acaba por morir; expreso la fuerza joven que llevo dentro. A ello me anima
María de Nazaret que prepara mi corazón para que entre en la profundidad del
Magnificat donde se estremece mi realidad de mujer cristiana y monja.

María no envejeció, pero llegó a una edad avanzada, por eso, creo yo que le satisfizo
vivir en las personas mayores. Si las que vamos acumulando años ponemos los ojos en
María, nuestros rostros resplandecerán de tanta vitalidad regalada.

No sabemos cómo hubiera vivido Jesús los sesenta años a los que no llegó, pero nos
dejó a su madre generadora de juventud desde la Encarnación; de alegría, verdad y
valentía expresados en el Magnificat; serenidad, aceptación y fuerza derramados en
el Calvario. Y todo esto para que nosotros gocemos una perenne juventud.

Cuando alguna vez me he preguntado por el origen de esta alegría joven que
danza en mi corazón, he descubierto que es María de Nazaret que vive en mí.

¿Y la vida nueva que me invade a medida que voy siendo mayor?

¡Me encanta ser mayor!

Llegar a los 60 años ha sido para mí una experiencia fascinante, algo así como alcanzar
la cumbre de una montaña desde donde puedo mirar en todas las direcciones y contemplar
un panorama de infinita belleza y novedad; escenario espléndido donde se representa una
historia de salvación, y que en descenso, bajo la mirada joven de María, la del Magnificat,
han ido cayendo mis ideas e imágenes de Dios, de María, de la vida, de mí misma, de los otros.

También van cayendo engaños y tópicos, se retiran obstáculos, y al ir alcanzando
altura respiro el aire puro de la verdad y libertad. ¡Qué ancha voy quedando por
dentro, qué alta, qué profunda! Yo misma no me abarco… todo eso es posible porque
María, la Madre de Jesús vive en mí…

Otra cosa que me gusta mucho es contemplar mis canas, blanco regalo de la vida,
bello adorno de mi cabeza que atrae la mirada cariñosa del Abba. ¡Qué respeto me
causan mis canas! Y también las arrugas de mi cara, porque son el boceto de la
eternidad que la mano del Gran Artista va dibujando en mi rostro para su gloria.

¡Me descalzo ante mis arrugas!
María que vive en mí, enciende una luz en mi corazón para que yo vea
estas cosas y las comparta con la sencillez con que las vivo.

El atractivo que siento por la vida con toda su belleza, dolor, gozo y amor,
es porque María vive en mí.

La serenidad que experimento ante el paso de las horas, el ritmo del tiempo
y lo sorprendente de los acontecimientos, es porque María vive en mí.

Me impresiona el cariño de la vida cuando en momentos de desarraigo he notado
la suavidad con que discurre lo que necesariamente tiene que suceder.
Vivir esto es cuestión de profundizar, a ello ayuda María.
Por ahí va la felicidad que todos deseamos.

Y vivo mi credo mariano anonadada…

Creo en María, la Madre de Jesús, porque me enseña:
A mirar la vida con ojos jóvenes,
A gustar su profundidad con paladar joven,
A escuchar su música con oídos jóvenes,
A percibir su aroma con olfato joven,
A palpar su realidad con manos jóvenes,
A ponerme a disposición de todos con espíritu joven.

Y espero en el amor del Abba que nos transforma en una raza nueva
para los cielos nuevos, con María la mujer nueva.

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Sor María de Gracia
Monja Jerónima de clausura
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A MARÍA LA SERVIDORA DE LAS BODAS DE CANÁ DE GALILEA.

María de Nazaret, te contemplo afanada por mil
quehaceres dentro de los vivientes de las bodas.

Te contemplo afanada por la escasez de vino y
pan que hoy sufren muchos de tus hijos.

Te contemplo preparando tu discurso para mover a tu hijo a colaborar.

Te contemplo en humilde oración ante tu Padre pidiendo
lo que nunca te imaginarías talvez, que iba a suceder.

Te contemplo humilde ante la presencia de tu amado Jesús.

Te contemplo ayudando a llenar las tinajas
de agua irreverente ante lo que ya intuyó.

Te contemplo postrada de rodillas ante tu Padre que siempre
te escucha por tan milagroso vino dado a su hijo.

Te contemplo ante los sirvientes e invitados saboreando el vino nuevo que
engendró en la fiesta regocijo por la presencia del humilde hijo de Nazaret,
que fue el verdadero vino consagrado para lavar la humanidad.

Te contemplo absorta de nuevo en el gran misterio de encarnación y
redención que se vislumbra ya en el hijo predilecto del Padre.

Me agrada tu silencio y respeto ante las obras de Jesús, me
agrada verte después como la mejor discípula de tu Hijo.

Me gustaría descubrir que pasó con Jesús después de aquel lindo milagro, me
gustaría saber que palabras o miradas siguieron después de aquella escena que
vislumbraba un cambio rotundo, al silencio, del humilde hogar de Nazaret.

La escucha y los ánimos se aceleran ante el misterio, quiero seguir de cerca y
con todos los demás acontecimientos de su vida pública, después de aquella escena
para alabar al Padre por el don maravilloso de tu Hijo.

Padre, me siento a tu lado para no perderme el caminar de aquel hijo predilecto,
danos tu silencio y paz para escuchar su voz, seguir sus huellas y enseñanzas. Amén.

Enviada por la Hermana Luzmila de Colombia.



MARÍA, REFLEJO DE LA ORIGINALIDAD DE DIOS.

De María he aprendido a guardar todas las cosas en el silencio de
mi corazón, donde la vida se ilumina, simplifica y genera comunión.

Eso que guardo dentro es lo que ahora deseo compartir con vosotros.

Es María quien me enseña a dar gratis lo que recibo gratis, porque
ella nos hace partícipes de todo lo suyo, incluso nos regala a su
Hijo invitándonos a vivir de él con humildad y alegría.

ELLA VA DELANTE.

Es muy interesante escuchar a la madre de Jesús: Haced lo que
él os diga. Y ella va delante realizándolo y adiestrándonos en
la tarea viva del acercamiento al misterio del Reino.

Esto, tomado en serio, pone mi vida en una situación nueva
donde puedo ser yo misma, tal como Dios me soñó, y ver a los
demás con la ilusión y el respeto que él nos ve a todos.

Así, bajo la mirada de María, funciona mejor el mandamiento
original de Jesús: “Amaos unos a otros como yo os he amado.”

Me impresiona de María su novedad, reflejo y canal
por donde nos llega la originalidad del Dios vivo.

Entiendo la originalidad del Señor como simplicidad divina,
frescura única que desea tomar posesión de nuestras vidas
para adentrarlas en su corazón.

María comprendió muy bien estas cosas. Se dejó alcanzar por la luz
y se apegó al Poderoso, mientras él modelaba su obra en ella.

La escucha receptiva de la Palabra y su disponibilidad al Espíritu
de Dios le permitieron alzarse sobre la vulgaridad del ambiente que
le tocó vivir, pero sin levantar los pies del suelo, sino embelleciendo
la realidad con su obrar libre y sencillo que culminó en la Encarnación.

Desde María todos somos llamados a hacer posible la vida de Jesucristo
entre nosotros. Para mi esto es muy sencillo: acojo la vida que se me
regala tal como viene y en el dolor o en el gozo la vivo con gratitud y
esperanza pensando siempre en los hermanos, buscando la originalidad de
cada uno para disfrutarla y crecer en respeto a la vida de Dios en todos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor! Goce el Señor con sus obras.

SER ORIGINAL

Ser original no lo entiendo como imitación de María y de Jesús.
Es algo mucho más profundo: “Ser lo que es Cristo” decía
San Jerónimo: es decir, dejar que ellos vivan en mí holgadamente.

Esto no es idealismo, es cuestión de conciencia y fe, creyéndomelo,
cuestión de experiencia sintiéndolo y saboreándolo.

Para ello vivo a la expectativa del don que son los momentos en los
que el Espíritu Santo me ilumina y sensibiliza por dentro, que caigo
en la cuenta de que Dios alienta en mí y que su palabra está viva
y escrita en mi corazón en caracteres pascuales.

Pongo todos mis sentidos a punto y percibo como el Padre,
Hijo, Espíritu Santo y María se identifican conmigo y se
me revelan en lo sencillo de la vida por la ternura y
originalidad del Abba a quien le encanta hacerse pequeño
para que yo descubra mi originalidad en él y la viva en
transparencia. Esta es una de las realidades más bellas de mi vida.

CON MIRADA PROFUNDA

Me fascina la originalidad de Dios, porque a través de María
la descubro como obsequio, como llamada a participar en su ser,
la profundizo, gozo y comparto desde el silencio, y trato
de ajustar a ella todo mi ser.

Con mirada profunda me gusta contemplar todo lo que me rodea,
sumergirme en mi océano interior y bucear dentro buscando al
autor de tanta vida y belleza.

Por mí misma no sé nada, pero es María, atraída por mi pobreza,
la que me pone al alcance del cariño de Dios y me invita a vivir
en constante vigilia, centinela a la espera de la llegada del
Señor, tantas veces sorprendente, que rompe todos mis programas
y me coloca en el riesgo de la fe.

Creer es ser consciente de que vivo porque Alguien vive y me adentra
en un camino espléndido de autenticidad hacia la verdad plena.

La fe es un regalo del Dios vivo del que viven los que
no se fabrican dioses extraños, que no pueden salvar.

María conoció el amor que Dios nos tiene y creyó
en él, por eso podemos creer nosotros.

Consiguió un conocimiento perfecto de la voluntad
del Padre, por eso podemos creer nosotros.

En las clases de María voy adquiriendo la sabiduría que me facilita no caer
en la rutina, saborear la Presencia y sentir como el Espíritu me envuelve
en su dinamismo y me conduce a mi origen, asombrada ante el misterio de mi
procedencia y mi destino final.

De él vengo y a él voy. El Dios vivo es mi orgullo, él ilumina mi aurora, camino y
cumbre, la plenitud en Cristo Jesús con el universo, humanidad y la historia.

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Sor María de Gracia
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MARÍA, MAESTRA DE ORACIÓN

En la escuela de María de Nazaret he aprendido a "entrar en mi aposento",
a descubrir dentro de mí la presencia de JESÚS y a compartir con todos
la alegría de este encuentro.

Para orar según María me enseña, empiezo por ser consciente de que estoy
viva, por eso puedo puedo abrir los oídos del alma y escuchar el MISTERIO,
dejar que arda mi corazón y "cantar un cántico nuevo".

Gracias a María he comprendido que la Oración es un diálogo con Aquel que me
seduce, sondea, conoce y ora en mí. Él "ensancha el espacio de mi tienda" y me
coloca "en mi puesto de guardia" para que oiga lo que me comunica, avise y
transmita su palabra compartiendo la paz que me regala.

Orar es vivir en gratitud al Dios que me introduce en su intimidad, "me da a
conocer su Alianza", se apodera de mí y se relaciona conmigo, a pesar de la
gran desproporción que existe entre su grandeza y mi pequeñez. Para esto yo
no hago nada extraordinario, sencillamente permanezco viva, por eso cuando
oro intuyo que la vida de Dios pasa a la Iglesia y al mundo desde mi silencio
monástico, y yo recibo en mi soledad orante la vida que a través de todos me
llega desde el Padre.

Contemplando a María, Maestra de Oración, descubro que orar es ver el rostro
de los hermanos como quien ve el rostro de Dios. Es mirar la historia con ojos
sencillos y corazón nuevo, con respeto, esperanza y confianza, porque "un Dios
vivo camina con nosotros", y porque "algo nuevo está naciendo, ¿no lo véis?"
nos pregunta el profeta Isaías.

Cristo es la luz que nos permite verlo desde
dentro y María es quien nos enseña a mirar.

Es verdad que se participa de la vida de Dios cuando se ora. POR MI PARTE me
preparo para la oración en actitud de pobreza y apertura, por necesidad
profunda que me pone a disposición del Padre con amor filial y con "la
libertad de los hijos de Dios", Él es quien me llama a orar.

POR SU PARTE la oración es un derramamiento amoroso de su corazón que genera
en mí una criatura nueva. "Bendito sea Dios que hace por mí prodigios de
misericordia" y me regala a María, la cual me lleva al manantial de la gracia.

La Oración me permite contemplar la infinitud de Dios abierta ante mi insignificancia
y me ayuda a entender un poco porqué María es la "llena de gracia". Esto no es
cuestión de grandes razonamientos, sino de profundo vacío abierto.

"Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí... a los hambrientos los colma de bienes".
Es una Oración viva y nueva que María canta en el corazón de todo el que experimenta
la necesidad de encontrarse con el Padre y con los hermanos.

La Oración es un viaje al corazón de Dios pasando por el fondo de mí misma y por la
realidad histórica que me toca vivir. María es la brújula que me orienta y me guía
con seguridad y ternura mientras camino con los ojos puestos en el Señor al que
deseo servir.

Orando con María vislumbro la sabiduría de Dios como un océano inmerso en el que
puedo navegar sin temor a perderme porque voy en buena compañía y acabo siendo
encontrada por el Padre que siempre me busca como si yo fuera su única ocupación.

Me apego a María en la oración y ella me conduce a Jesús. El Hijo me sitúa en la
presencia del Padre: "Nadie va al Padre sino por mí", y el Espíritu abre mis ojos
para que vea su obra en nosotros, destapa mis oídos para que escuche la música de
su corazón, despega mis labios para cantar sus alabanzas y vacía mi corazón para
llenarlo del amor que " yo he de dar a Dios, a los hermanos y a mí misma.

Cuando se me presentan situaciones difíciles y de combate las oro con María, así
puedo aceptar mi pobreza mientras el Señor que "multiplica sus cuidados conmigo
y me ciñe de valor para la lucha," me dice a través del salmo 34:
"Yo soy tu victoria" y crecen en mí la fe, esperanza, amor y felicidad.

Fruto de la Oración con María es la necesidad que siento de contar a los hermanos
las proezas del Señor, "narrar sus victorias, describir a la nueva generación la
fuerza del brazo que me salva con todos, me levanta del polvo, acrece mi dignidad"
y me permite mirarme como un milagro.

Apoyada en María puedo "andar con rectitud de corazón dentro de mi casa", entrar en
los demás con cariño, respeto y misericordia; pedirle al Señor que "por su Nombre me
conserve viva y poder vivir a la expectativa del don que nos trae la revelación de
Jesucristo (1 Pedro 14)".

La Oración es para mí un milagro de simplicidad más fácil de vivir
que de expresar con palabras.

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REGINA COELI (Latín)

Regina Coeli, Laetáre.
Allelúia.

Quia quem meruísti portare.
Allelúia.

Resurréxit, sicut dixit.
Allelúia.

Ora pro nobis Deum.
Allelúia.

Gaude et laetáre, Virgo María,
Allelúia.

Quia surréxit Dóminus vere,
Allelúia.

OREMUS:
Deus, qui per resurrectiónem Fíliu tui, Dómini nostri Jesu Christi,
mundum laetificáre dignátus est: praesta, quaésumus; ut, per eius
Genitricem Vírginem Maríam, perpétuae capiámus gáudia vitae.
Per eúndem Christum Dóminu



REINA DEL CIELO

(Nota: Se reza desde el Domingo de Resurrección
hasta el domingo de la Trinidad)

Reina del Cielo, alégrate,
¡Aleluya!

Porque el que mereciste llevar en tu pecho;
¡Aleluya!

Resucitó como dijo:
¡Aleluya!

Ruega por nosotros a Dios;
¡Aleluya!

Gózate y alégrate, Virgen María.
¡Aleluya!

¡ Oh, Dios! que te dignaste alegrar al mundo por la Resurrección de
tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo; concédenos, te rogamos, que por
la mediación de la Virgen María, su Madre, alcancemos los gozos de
la vida eterna. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén.



LA SALVE

Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y
esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados
hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle
de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros
esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos
a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡ Oh clementísima, oh piadosa, oh
dulce siempre Virgen María ! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.



MIRAR A MARÍA.

Mirarte, solo mirarte
tan hermosa y tan serena;
mirarte y después dejarte,
que es mucha pena tu pena
para intentar consolarte.

(Enviada por Carolina - Córdoba - España)



BENDITA SEA TU PUREZA

Bendita sea tu pureza, y eternamente lo sea, pues todo un Dios
se recrea en tan graciosa belleza. A Ti celestial Princesa, Virgen
Sagrada, María, te ofrezco en este día, alma, vida y corazón.
Mírame con compasión. No me dejes, Madre mía, échame tu bendición.



MARÍA REINA DE MI CORAZÓN.

María Reina de mi corazón
pongo en tus manos mi suerte
ni en la vida ni en la muerte
me falte tu protección.

Dame tu bendición dulcísima Madre mía
y haz que yo pueda algún día
mi espera y mi consuelo
tras una santa agonía
contigo volar al cielo. Amén.

(María Casteñeira de Córdoba - España)



RENDIDOS A TUS PLANTAS.

Rendidos a tus plantas Reina y Señora
los cristianos te aclaman su Auxiliadora. (bis)

Yo tus auxilios vengo a pedir,
Virgen santísima ruega por mí. (bis)

De este mar tempestuoso fúlgida estrella,
cada vez que te miro eres más bella. (bis)

Guíame al puerto salvo y feliz,
Virgen santísima ruega por mí. (bis)

En las horas de lucha sé mi consuelo
y al dejar esta vida llévame al cielo. (bis)

En cuerpo y alma me ofrezco a Ti,
Virgen Santísima ruega por mi. (bis)

(Enviada por Carolina de Córdoba - España)



ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA

¡Oh, Señora mía! ¡Oh, Madre mía!
Yo me ofrezco enteramente a Vos; y en prueba de mi filial afecto os
consagro en este día mis ojos, mis oidos, mi lengua, mi corazón; en
una palabra, todo mi ser. Ya que soy tod@ vuestr@, Madre de bondad,
guardadme y defendedme como cosa y posesións vuestra.
Amén.



ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA

Virgen Santísima de la Cabeza:
A Ti venimos con amor y confianza,
deseosos de ofrecerte lo que tenemos,
y pedirte cuanto necesitamos.

Enséñanos a convivir en paz
guiados por tu amor.

Bendice nuestras familias,
nuestra nación,
a todos los hombres.

Recibe nuestros trabajos,
nuestros sufrimientos
nuestros deseos e ilusiones.

Preséntanos a tu Hijo.
Guíanos siempre por el camino de
la verdad, la justicia y el amor.
Y así, Madre,
seremos felices contigo en el Cielo.
Amén.

(Andújar - Jaén - España)



ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Madre de Dios y Madre de las Madres
¡ Oh, Señora mía ! ¡ Oh Madre mía !
Danos sonrisa y luz en el semblante
esperanza y amor en nuestras penas.

No nos dejes de tu mano,
ya que soy todo vuestra
Reina de los Cielos y Tierra.

Ruega siempre por nosotros,
Amén.

(Enviada por Josefa Moyano Torres - El Carpio - Córdoba - España)



ORACIÓN A NUESTRA SEÑOR MADRE DEL REDENTOR

Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de
tu Hijo al pie de la Cruz; haz que la Iglesia, asociándose
con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su
Resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén

( Enviada por María Torres Puentes - El Carpio - Córdoba - España)



AL TERMINAR EL REZO DEL ROSARIO A LA VIRGEN

Reina de mi corazón pongo en tus manos mi suerte,
ni en la vida ni en la muerte, me falte tu protección.

Échame tu bendición, Dulcísima Madre mía, para que un día
yo pueda, mi esperanza y mi consuelo tras una santa
agonía contigo volar al cielo.

(Enviada por María Torres Puentes - El Carpio- Córdoba - España)



MADRE

Señora de la Pascua.
Señora del Viernes y del Domingo.
Señora de la noche y la mañana.
Señora del silencio y de la cruz.
Señora del amor y de la entrega.
Señora, queremos decirte muchas gracias.
Muchas gracias Señora por tu Fíat,
por tu completa disponibilidad de Esclava,
por tu pobreza y tu silencio,
por el gozo de tus siete espadas,
por el dolor de todas tus partidas,
que fueron dando la paz a tantas almas.
Señora, muchas gracias,
por haberte quedado con nosotros.

(Enviada por Sol de Argentina)



MARÍA EN EL CORAZÓN DE LA TRINIDAD

María, llena de gracia
y colmada por el Espíritu Santo,
has amado a Jesús,
como ninguna otra madre puede amar;
no con un amor que nace del vacío
y se apega al niño, controlando
y acaparando su libertad de hijo
para calmar su propio sufrimiento
y su angustia de madre.

Tú lo has amado con un amor
que nace de la plenitud,
dando tu vida en el amor.

Entre los santos de todas las épocas,
tú tienes un lugar muy especial
en el corazón de la Trinidad
y en el de la Iglesia.

"¡Todas las generaciones
te llamarán bienaventurada!"
El amor de Jesús por tí y tu amor
por Él tienen su origen en
el corazón de la Trinidad.

La unidad de tu amor y el de Jesús
nace de la unidad de la Santísima Trinidad,
en el Espíritu Santo,
han sido una sola cosa,
como Jesús y el Padre son una sola cosa.

oh María,
introdúcenos también a nosotros
en el misterio de la relación entre el Padre
el Hijo y el Espíritu Santo.

Intercede por nosotros, para que también
nos sea dada aquella comunión de amor,
que tú viviste en la humildad
y en la sencillez de la fe. Amén

(Jean Vanier)



ANGELUS

El Ángel del Señor, anunció a María.
Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.

(Ave María...)

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí, según tu palabra.

(Ave María...)

El Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

(Ave María...)

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos
de alcanzar y gozar las promesas
de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.



MARÍA

Salve, Tú que has llevado en tu seno al Guía de los que yerran.

Salve, Tú que has engendrado al Liberador de los esclavos.

Salve, Tú que pones de nuestra parte al justo Juez.

Salve, perdón del que ha negado y se ha arrepentido.

Salve, refugio del que desespera.

Salve, amor dominador de todos los deseos.

Salve, esposa inmaculada.

Salve, sede infinita de Dios.

Salve, puerta del augusto misterio.

Salve, gloria segura de los creyentes.

Salve, vehículo santísimo del que está sobre los ángeles.

(San Romano, el Cantor, s. VI)



MARÍA MADRE Y SOBERANA

María:

Consciente de mi vocación cristiana,
yo renuevo hoy en tus manos los compromisos de mi Bautismo.

Renuncio al maligno, a sus seducciones, a sus obras;
y me consagro a Jesucristo, para llevar con Él mi cruz,
en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre.

En presencia de toda la Iglesia, te reconozco por mi Madre y Soberana.

Te ofrezco y consagro mi persona, mi vida
y el valor de mis buenas obras pasadas, presentes y futuras.

Dispón de mí y de cuanto me pertenece, a la mayor gloria de Dios,
en el tiempo y en la eternidad.

(Il Messaggio)



MARÍA MADRE DE LOS CREYENTES

Padre:

Tú que elegistes a María para ser Madre de tu Hijo y nos llamastes
a ser discípulos del Evangelio, escucha nuestros ruegos y ayúdanos
a superar nuestros prejuicios y divisiones, y
a promover la unidad de todos los cristianos.

Haz que la Iglesia, imitando a la Virgen, mantenga unidos
a todos los discípulos, invocando al Espíritu Santo,
para que demos testimonio fiel del Evangelio.

Concédenos que la ayuda de la Madre común de todos los creyentes en
Cristo nos alcance el amarnos y convivir fraternalmente, para que
cuantos sufren por la división y trabajan por el diálogo entre las
diversas iglesias vean premiados sus esfuerzos por el acercamiento y
la amistad mutuos, hasta llegar a la plena comunión eclesial.

(L.C.)



MADRE MARÍA

Desde que amanece el día,
bendíceme en lo rudo del trabajo
y vicisitudes de la vida, Ayúdame.

Si vacilo en mis buenas decisiones, Fortaléceme.

En las tentaciones y peligros, Defiéndeme.

Si desfallezco, sálvame y llévame al Cielo.

(SS. CC.)



ACORDAOS A LA VIRGEN

Acordaos, ¡Oh piadosísima Virgen María!
que jamás se ha oído decir que ninguno de los que
han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia
y reclamado vuestro socorro haya sido abandonado de Vos.

Animado con vuestra confianza a Vos también acudo,
¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!
y gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
¡Oh Madre de Dios!
no despreciéis nuestras súplicas y nuestras necesidades,
antes bien escuchádlas favorablemente.
Así sea.

(San Bernardo)



DÍSELO CON ROSAS A MARÍA

El altar de la Virgen se ilumina,
y ante él de hinojos la devota gente,
su plegaria deshoja lentamente
en la inefable calma vespertina.

Rítmica, mansa la oración camina
con la dulce cadencia persistente
con que deshace el surtidor la fuente,
con que la brisa la hojarasca inclina.

Tu, que esta amable devoción supones
monótona y cansada,
no la rezas, porque siempre repites
iguales sones.

Tú no entiendes de amores ni de tristezas.
¿Qué pobre se cansó de pedir dones.?
¿Qué enamorado de decir ternezas.?

(Enviada por Sol de Argentina)



A MARÍA INMACULADA

Es tan grande la belleza
de tu profunda humildad,
que te llenó de pureza,
el que es la Suma Bondad.

Se prendó de ti María,
de gracia te colmó.
¡ Con qué infinita alegría
de culpa te preservó...!

Nueva Eva, nueva Eva,
que a la tierra regaló,
la ternura de Dios Padre
para el mundo pecador.

El Espíritu Divino
tu hermosura contempló,
y como Esposo intervino
en la concepción de Dios.

¡Misterio de los misterios;
el Verbo se anonadó,
y en tus entrañas, María,
silencioso se encarnó.!

El que no cabe en el orbe;
se hace barro, se hace nada,
y su Kénosis comienza
dentro de tí, Inmaculada...

¡Locura Santa de Dios;
aceptación de María,
adviento que comenzó
con un reverente "Fiat"!

Así, tan sencillamente
empezó la Redención;
la Madre de los vivientes,
nos abrió su corazón.

Con tu jubiloso Fiat,
Oh María Inmaculada,
diste a la tierra, alegría,
comenzó nueva alborada...

Por eso hoy en esta fiesta
el orbe entero te aclama;
como a Madre y como a Virgen,
como a Reina Soberana.

Y espléndido en el oriente,
el astro rey se levanta
con rayos que van nimbando
a la bella Inmaculada.

Y en los bosques solitarios,
el aire susurra al alba
diciéndole tiernamente;
¡es día de la Inmaculada.!

En la cordillera inmensa
perpetuamente nevada;
un eco va repitiendo,
¡Dios te Salve, Inmaculada.!

En los mares infinitos
de espuma blanca rizada,
las olas van coreando:
¡Salve, estrella Inmaculada.!

Y en las llanuras, volando
entre gavillas doradas,
las alondras van cantando
glorias a la Inmaculada.

En el azul de los cielos,
estrellas en miríadas,
forman el nombre bendito
de María Inmaculada...

Si la creación entera
hoy te canta enamorada:
¿Qué han de decir las criaturas
que se ven por Ti salvadas.?

Estrella, Vida, Dulzura,
Consuelo, Luz, Esperanza,
Pilar, Rocío, Robledo,
Refugio del que naufraga...

¡Madre, sobre todo Madre,
que con locura nos amas.!
¡Todavía resulta pobre
la Letanía Lauretana...!

Y es que tu nombre, María
es que tu pureza Santa,
solo puede en Ti alabarlo
el que un día te creara...

Por eso Madre Bendita
acepta nuestras plegarias;
nuestras penas y deseos,
nuestras acciones de gracias.

Y el ansia de verte un día,
de cantar tus alabanzas,
y junto a Ti, Madre mía
gritar con fuerza y pujanza:

¡Gloria a Dios que así te hizo,
tan humilde y tan esclava,
tan asequible a los hombres
tan pura y llena de gracia.!

Después de ver lo que he dicho,
veo que no he dicho nada...
Más mi amor hoy se contenta
con mirarte ¡Inmaculada.!

(Enviada por Sor Mª del Pilar Troncoso.)
(Monja Jerónima - Constantina - Sevilla - España)



ORACIÓN A LA VIRGEN DEL SOCORRO

¡Oh Santísima y Corredentora Madre y
Señora nuestra del Socorro!
Única escogida entre todas las criaturas
en quien obró Dios la mayor de sus maravillas.
Excelsa Señora que en ti confiamos
para redimirnos de las miserias de todo pecado
y de las penas que por ellos tenemos merecido;
tus fervorosos devotos desde hace varios siglos,
venimos a pedirte protección bajo tu mando,
tanto en la salud como en la enfermedad,
en la escasez y en la abundancia,
en la vida y a la hora de nuestra muerte,
así como el favor particular que en este día te pedimos.
Tú que siendo Madre de Dios y Madre nuestra,
vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

(Pídase la gracia que se desee alcanzar a la Virgen.)



A LA VIRGEN DEL COLEGIO

¡María, Madre, gloria de los cielos y
Reina de los hombres!

Recibe, entre el murmullo
y anhelo de mil plegarias,
la oración comprometida del Colegio
donde aprendo a amarte.

Sé, Madre mía, aurora siempre clara
de los limpios horizontes
de mi corazón joven;
que tu hermosura llene de luz mis ojos;
de la miel de tu nombre, mis labios;
mi corazón de la flor de tu cariño.

Pon alientos de santidad en mi camino,
sé faro de mis luchas
en el mar de mis años de juventud,
y no permitas que,
pobre y débil barquilla,
olvide nunca el puerto
de tu Corazón de Madre.

Te consagro, Virgen Inmaculada,
mi corazón de hoy,
mis ilusiones de joven,
mi vida de mañana,
para que tu seas siempre
la Reina de mi alma,
desde el amanecer
hasta el ocaso de mi existencia.

Que en este camino,
tu mano me lleve,
tu luz me guíe,
tu corazón me sostenga.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Amén.

(Colegio Hispano Francés de la Sagrada Familia - Córdoba - España)



MI ORACIÓN VA A MARÍA

A tu amado corazón
y ante Tu rostro divino
voy cantando esta oración
a lo largo del camino.

Tu amor en mi corazón
lo mantengo a fuego vivo
quiero sembrar de amor
la tierra por donde piso.

Quiero caminar contigo
aprender de Ti el dolor
amando a mis enemigos
perdonando con amor
sin que me sea sacrificio
para Gloria del Señor.

Sé que te necesito
hermosa Reina de Amor
¿qué sería de mi camino
al encuentro del Señor?
si Tú no vienes conmigo.

Ella te ve amarradita
a las ruedas de tu carro,
no creas que vas solita.

Ella te va acompañando
y sufre con tu dolor,
como un día en el Calvario
fue acompañando al Señor.

Aunque Tu cuerpo lo veo
pintado sobre un papel
todo el día te recuerdo
y beso las manos y pies
de este tesoro que tengo.

Del cielo bajó una rosa
de ángeles rodeada
tan linda era y hermosa
que sólo mirar su cara
se te olvidan las cosas.

De Dios fuistes elegida
madre de la humanidad
y por tu divina gracia
Él nos la dió por mamá.

Madrecita del Amparo
ampararme en el dolor
el camino es muy pesado
y quiero llegar a Dios.

Tú eres mi puente sagrado.
Camino eres de amor
es por lo que ansío tu mano
para llegar al Señor
limpio de todo pecado.

Posándose en una rama,
un pajarito triguero
con mucha pena cantaba
porque vió como lloraba
la Madrecita del cielo.

Te vi tan hermosa y bella
un día que te visitaba
que al igual que las estrellas
me pareció que brillabas.

Te tengo siempre presente
y mi felicidad es verte
con una sed que me abraza
sin olvidar al ausente
y acompañarlo a Tu casa.

Reina de sabiduría
la del perfume de rosas
vas derramando alegría
eres Madre más hermosa
que Dios nos dio de modelo
Reina de todas las cosas.

Cantaba un pájaro un día
y al viento iba su cantar,
con su hermosa melodía
y dulzura sin igual
a la Virgen le decía.

Canto por no llorar,
tesoro lindo del cielo.
Tú me enseñaste a amar,
y ahora busco en Ti consuelo
dedicándote este cantar
para que Te llegue al cielo.

Cuando escribo no sé
muchas veces lo que escribo,
pero una cosa si sé,
y es que Tú estás conmigo.

Esta noche te soñé,
cuando me quedé dormido,
y cuando desperté,
que felicidad más grande,
haber tenido a la Madre
que nos hace tanto bien.

Cuando entro en tu camarín
lloro como un chiquillo,
¿qué es lo que pasa por mí?,
cuando veo el feo cuchillo
que tu corazón traspasa,
y es que hasta en tu casa
entra el hombre vil,
que el corazón te traspasa.

Madre mía Aracelitana
dame tu amor noche y día
sin Ti yo no sería nada
y sin Ti me moriría
ven a mi alma angustiada
que pueda ganar un día
tu Gloria tan esperada.

Oh Virgen Señora mía
oh mi Virgen adorada
Reina y Señora del cielo
inclina a mi tu mirada
mira que de amor me muero
ven a mi alma angustiada
que quiere ganar el cielo.

Te pido Madre amorosa
rosa de Amor Madre mía
que yo no quiero otra cosa
que amarte toda la vida.

No sufras mas Madre mía,
no quiero verte sufrir
yo estoy para defenderte
y, antes quisiera morir
que un día llegar a ofenderte.

Con que alegría te saludo
bendita Madre del Cielo
eso de ser hijo tuyo
es "pa" mi un gran consuelo.

Madre mía de los Dolores
te llevo en mi corazón
como un ramito de flores
que vivo para el amor
y pueda dar al Señor
lo mejor de mis amores.

No camines con codicia
y ayúdale a tus hermanos,
que una Madre no se olvida
de aquel que dio la mano.

Llevo a hombros mi cruz,
pero María me consuela,
en ella encontré la luz
y hoy paseo la bandera
que un día me entregó Jesús
para que yo le siguiera.

El Padre que está en el cielo
con su gracia te regó,
hoy en el mundo entero
en el último rincón
se oye la voz de "Madre
socorre mi corazón
que pueda llegar al Padre."

Si vas a la sierra un día
visita a la Soberana
y dile de parte mía
que de la noche a la mañana
la llevo en el alma mía
recordando las mañanas
por las que subía otros días.

Una mañana temprano
con mi alma llena de amor
te dije: dame la mano
Madre de mi corazón
que el caminito está malo
y quiero pronto llegar
a los pies de tu Sagrario.

Subí el camino mejor
y sentí en mi corazón
la letra de una oración
que un chaval decía cantando:
Entre tomillo y romero
tiene mi Virgen su ermita
la puso cerca del cielo
y a aquel que la necesita
Ella le da su consuelo.

La rosa mas primorosa
que nadie pudo igualar
Dios la cortó de un plantío
del mas hermoso rosal,

de un rosal sin espinas,
donde nació aquella flor...

Tan linda y primorosa
la nombró reina de Amor
tomándola por esposa,
y, aquella rosa de olor,
la más pura y más hermosa
... por Madre nos la dio.

Madre que mi vida sea
como el agua cristalina
que dan los manantiales
como una flor sin espinas
e igual que grandes metales
que se emplean en cosas finas.

Yo te quiero y Tú lo sabes
ayúdame Madre mía
que no se pierda mi nave.

Que sublime es la labor
de servirte día tras día
como me lleno de amor
y como lumbre encendida
voy sintiendo el calor
que me lleve a otra vida.

Caminaba mi barquito
sin miedo a los temporales
caminaba mi barquito
pero lo quiso el destino
que aquel barquito velero
quedara en medio de los mares.

La Virgen siempre espera
al hijo que está perdido
no le hagas larga la espera
porque su rostro divino
está diciendo la pena
por el dolor de tu olvido.

El arroyo saltarín
que busca el arroyo grande
para poderse dormir
yo busco tus besos Madre
para poderme dormir
eso de sobra lo sabes
tu promesa recogí
y de mi alma no sale
vivo pero vivo en Ti
bendita por siempre Madre.

Una lágrima traviesa
por tus mejillas rodó
realzando tu belleza
y hasta el tiempo se paró
ante tu inmesa tristeza.
Amén.

(Baldomero Montilla - Córdoba - España)



MARÍA MADRE

María, Señora y Madre.
Queremos mirar el verano contigo.

El cuerpo al sol y el descanso reconfortante.
Los conflictos que no se toman vacaciones,
y el gozo de los familiares y los amigos.

El paisaje embellecedor y las fiestas populares.

Y Dios, siempre Belleza inagotable.

Queremos mirarlo todo con tus ojos,
para convertirlo en transparencias
de tu corazón habitado por la gracia.

(N.N.)








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